Ortiz revela nuevo impuesto sobre bebidas alcohólicas

El Asambleísta presenta medida para recaudar fondos
March 18, 2009
Albany – El miércoles 18 de marzo de 2009, el asambleísta Félix Ortiz (Brooklyn-D 51) se unió a la asambleísta Ginny Fields, representantes de grupos proveedores de servicios contra el abuso de sustancias y a George Hacker del Centro por la Ciencia en el Interés Público, en la sala de prensa de LCA para revelar un impuesto progresivo e innovador sobre bebidas alcohólicas.

Como antiguo defensor de que se aumente el acceso a tratamientos contra el abuso del alcohol y sustancias controladas, y de que se provean servicios de prevención y educación, y como presidente del Comité de la Asamblea sobre Alcoholismo y Abuso de Drogas, el Sr. Ortiz ha diseñado un impuesto que serviría para aumentar los ingresos estatales y a la vez disminuir el consumo de alcohol entre menores de edad. Este proyecto de ley, A6738, destinaría el 70% de las ganancias directamente a áreas relacionadas con el abuso de alcohol y sustancias con un enfoque en prevención, educación, tratamiento y cumplimiento.

"En diciembre de 2008, hicimos una encuesta que encontró que el 74% de los votantes de Nueva York estaba a favor de aumentar los impuestos sobre el alcohol al enterarse de que una parte de los fondos se invertiría en programas de prevención y tratamiento. Obviamente, los neoyorquinos entienden cuán importante es tomar medidas que abarquen el tema del alcohol y el conducir ebrio entre los jóvenes", dijo Jennifer March-Joly, Directora Ejecutiva del Comité de Ciudadanos por los Niños.

John Coppola, Director Ejecutivo de la Asociación de Proveedores de Servicios contra el Alcoholismo y el Abuso de Sustancias de Nueva York (ASAP) también dijo, “Hay pocas cosas en las que el 74% de los votantes de Nueva York están de acuerdo”. Coppola continúo enfatizando la necesidad urgente de aumentar dichos servicios en el estado de Nueva York.

Se estima que de 15 a 20% de los que consumen alcohol ingieren 80% de todas las bebidas alcohólicas. A la misma vez, los que ganan sueldos más bajos tienen índices de consumo de alcohol más bajos que los que ganan sueldos más altos, lo cual refuta la idea de que este recargo recaería desproporcionadamente en individuos con bajos recursos económicos. A la misma vez, muchos de los estados a través del país, incluyendo Arizona y Nueva Jersey, tienen sistemas similares donde destinan los fondos de los impuestos de bebidas alcohólicas a servicios de prevención y tratamiento.

George Hacker del Centro por la Ciencia en el Interés Público elogió la propuesta de aumentar los impuestos en bebidas alcohólicas como una “buena política pública”; citando la pérdida de ganancias causada por la disminución general en los impuestos sobre bebidas alcohólicas (reducidas a la mitad del 1990 al 2009) para el estado de Nueva York, así como la pérdida de una oportunidad para reducir el consumo.

Los estudios que han analizado la relación entre el precio y el consumo de alcohol por los menores encuentran que el costo del alcohol sí reduce el consumo. Los investigadores han encontrado que al imponer impuestos más altos en las bebidas alcohólicas se aumentan las probabilidades de que los estudiantes se gradúen de escuela superior, así como las probabilidades de que asistan y se gradúen de la universidad.

“Al aumentar el costo de las bebidas alcohólicas, estamos tomando pasos para reducir su consumo por los jóvenes, y a la vez recaudaremos los fondos necesarios para programas de prevención. Este recargo tiene el potencial para reducir el consumo, así como sucedió con el impuesto sobre el tabaco. Es esencial mantener los programas de prevención por sus posibles beneficios a largo plazo, y no recortar impuestos por sus beneficios a corto plazo. Es nuestro trabajo como padres, ciudadanos y legisladores reducir el consumo de alcohol entre los menores de edad y asegurar que el futuro de nuestros niños sea brillante”, recalcó el asambleísta Ortiz.