¿Se deben eliminar 8,900 empleos? Ortiz ofrece solución

El Asambleísta presenta solución para evitar recortar la fuerza laboral del estado
March 25, 2009
(Albany, NY) El martes 24 de marzo de 2009, el gobernador Paterson anunció que debido a la actual crisis fiscal, 8,900 empleados serían cesanteados en las semanas que se aproximan. La oficina de Paterson culpó la renuencia de las asociaciones laborales de no acceder a las concesiones e indicó que pronto se presentarán los detalles. Debido al número de despidos más grande en más de una década, el asambleísta Ortiz una vez más propuso una solución innovadora y extensa: Imponer un impuesto sobre la comida chatarra y las bebidas alcohólicas.

Inicialmente etiquetado como un ‘impuesto a la gordura’, el asambleísta planea añadir un pequeño impuesto (entre ¼% y 1%) a la venta de bebidas altas en calorías y con poco contenido nutritivo como las sodas y la comida chatarra (A2455) lo cual aumentaría los ingresos del estado por un estimado de $50 millones al año. Al mismo tiempo, el Asambleísta planea añadir un impuesto de ‘diez centavos por trago’ sobre las bebidas alcohólicas (A6738) lo cual tiene el potencial para recaudar $538 millones al año para el estado de Nueva York.

Al anunciar los despidos, la oficina del gobernador predice un ahorro de $481 millones de dólares durante los próximos dos años.

“Si el costo de salvar 8,900 empleos es $481 millones en 2 años, el añadir las anticipadas ganancias tanto de las bebidas alcohólicas como de la comida chatarra recaudarían lo suficiente para cerrar esta falta”, dijo Ortiz.

Además de los beneficios económicos a corto plazo que se generarían para impedir los despidos inmediatos y mantener a los neoyorquinos fuera de las interminables filas del desempleo, ambas propuestas tienen el potencial para proveer inmensos ahorros a largo plazo. Los estudios demuestran que si se aumentan los impuestos sobre las bebidas alcohólicas a nivel nacional se aumentaría la probabilidad de que los jóvenes se gradúen de la escuela superior y la universidad, al igual que mejoraría la salud pública en general. El desviar la obesidad infantil, la meta principal del ‘impuesto a la gordura’, ayudaría a ahorrar los estimados $5 billones de dólares que el estado de Nueva York gasta cada año en costos médicos relacionados con la obesidad.

“Cuando se trata de opciones difíciles, muchos neoyorquinos buscan fuentes de ingreso adicional para asegurarse de que puedan pagar sus facturas. Para el estado, esto significa que debemos explorar la posibilidad de imponer pequeños recargos que generarían ingresos significativos. Los beneficios de estos proyectos de ley, a corto y largo plazo, son reales y tangibles; le he escrito al Gobernador pidiéndole que considere estas alternativas”, dijo Ortiz.

Según el Departamento del Trabajo del Estado de Nueva York, el índice de desempleo en el estado de Nueva York era 7.6% en enero de 2009, un aumento de 6.8% en diciembre de 2008 y un aumento de 5.3% en enero de 2008.