Ortiz condena la ropa provocativa de niños

El Asambleísta le pide al Contralor estatal que deje de invertir en compañías que ofrezcan ropa provocativa de niños
February 18, 2010
Albany – El asambleísta Félix W. Ortiz (de Brooklyn), pronto presentará legislación que le pedirá al Contralor estatal que cese las inversiones en corporaciones que diseñen, confeccionen y vendan ropa provocativa de niños. El Asambleísta ha recibido peticiones de parte de padres, grupos defensores y personas preocupadas por la falta de ropa modesta para niños y jóvenes en la industria de ropa. A luz de la celebración de la Semana de la Moda en la Ciudad de Nueva York este mes, Ortiz siente que ahora es el momento de actuar.

El impacto negativo causado por la ropa provocativa de niños va más allá de lo superficial, y afecta la percepción de los niños sobre ellos mismos y la percepción de los adultos sobre los niños. Las niñas/jovencitas son particularmente propensas a estos efectos negativos. Un estudio publicado por la American Psychological Association indicó que, “Debido a que las niñas pueden estar desarrollando su identidad en parte por la ropa que escogen, es preocupante cuando las niñas a edades cada vez más jóvenes son invitadas a tratar y usar ropa de adolescentes diseñada para acentuar la sexualidad femenina”.

Los estudios también demostraron que los niños frecuentemente experimentan insatisfacción con su cuerpo, depresión y baja auto estima cuando usan vestimenta provocativa a temprana edad. Además, “…ver a las niñas representadas con vestimentas sensuales podría llevar a una aceptación del abuso sexual de menores, y a ver a las niñas cada vez a edades más y más jóvenes como parejas sexuales aceptables”.

Ortiz dijo, “La promoción en el estado de Nueva York de la ropa provocativa de niños y adolescentes no sólo es sicológicamente perjudicial para los niños que la usan, sino que afecta la percepción de los adultos hacia los niños de manera negativa. El estado de Nueva York no debe estar apoyando compañías que provean ropa con escritos sugestivos en el pecho de las camisas o en la parte trasera de los pantalones”. Aunque la legislación no prohibiría la ropa en ningún sentido, Ortiz espera enviar un mensaje a los diseñadores y manufactureros logrando que el estado de Nueva York deje de invertir en estas compañías.