Ortiz: “No olvidemos una de las tragedias más grandes de Nueva York”

Ortiz recuerda el incendio en Triangle Shirtwaist del 25 de marzo de 1911
March 22, 2010
Albano – El asambleísta Félix W. Ortiz, presidente del Subcomité de Talleres Explotadores del Estado de Nueva York, le ha pedido al pueblo de Nueva York no olvidar el incendio ocurrido en la fábrica Triangle Shirtwaist el 25 de marzo de 1911, que reclamó las vidas de 146 personas y dejó a otras 70 gravemente heridas. En muchas formas, la Compañía Triangle Waist fue un taller explotador ubicado en el corazón de Manhattan en el 23-29 de Washington Place, en la esquina norte de Washington Square East. Los salarios bajos, las horas de trabajo excesivamente largas, y las condiciones antihigiénicas y peligrosas eran características típicas de estos talleres en aquellos tiempos, incluyendo la fábrica Triangle Shirtwaist.

En la tarde del sábado 25 de marzo de 1911, al acercarse la hora de cerrar, se desató un incendio en los pisos altos del edificio Asch de la Compañía Triangle Waist. Al momento del incendio, las únicas medidas de seguridad disponibles a los trabajadores fueron 27 cubetas de agua y escaleras de emergencia que colapsaron cuando la gente trató de usarlas. La mayoría de las puertas estaban cerradas con llave por dentro para evitar que los trabajadores tomaran descansos y maximizar su producción. Estas medidas, o la falta de ellas, fueron responsables de que los trabajadores no lograran escapar del infierno que arrasó con los pisos 9 y 10 del edificio, y que resultó en la pérdida de tantas vidas. A pesar del incansable y heroico esfuerzo del Departamento de Bomberos de Nueva York, las escaleras no eran suficientemente altas para alcanzar los pisos 9 y 10 y muchos trabajadores prefirieron saltar al vacío antes de morir a causa de la inhalación de humo o por el fuego. Muchos de los trabajadores de esta fábrica eran mujeres y jóvenes, algunos de apenas 15 años de edad. La mayoría eran inmigrantes italianos y judíos europeos recién llegados a los Estados Unidos en busca de una vida mejor.

Hasta el día de hoy, los talleres explotadores aún no han desaparecido de los Estados Unidos, y continúan atrayendo a trabajadores que necesitan empleo, como en el caso de los inmigrantes indocumentados, quienes prefieren evitar cualquier contacto con las agencias del gobierno. Los estudios realizados recientemente por el Departamento del Trabajo de los Estados Unidos determinaron que 67% de las fábricas de ropa en Los Ángeles y 63% de las fábricas de ropa en Nueva York violan las leyes de salario mínimo y horas extras. El noventa y ocho por ciento de las fábricas de ropa de Los Ángeles tienen problemas de salud y seguridad en el lugar de trabajo suficientemente serios para causar heridas severas o hasta la muerte. El objetivo de Ortiz es eliminar las fábricas explotadoras de nuestra sociedad, particularmente las que quedan a pasos de nuestras casas. Ortiz concluyó diciendo que “Nadie en América, o en el mundo, debería trabajar en condiciones peligrosas, deplorables y antihigiénicas, especialmente en el siglo 21”.