El asambleísta Ortiz elogia el esfuerzo del alcalde Bloomberg de impedir que los cupones de alimentos sean usados para comprar refrescos.

November 3, 2010
Albany – El asambleísta Félix W. Ortiz (Brooklyn-51 AD), quien desde hace tiempo ha sido un líder en la lucha contra la obesidad infantil, está apoyando los esfuerzos del Alcalde de la ciudad de Nueva York, Michael Bloomberg, para obtener un permiso federal que le prohíba a las 1.7 millones de personas que reciben cupones para alimentos en la ciudad de Nueva York los usen para comprar refrescos u otras bebidas azucaradas.

La obesidad es uno de los problemas de salud más grandes que enfrenta los Estados Unidos. Hoy, los estadounidenses consumen entre 200 a 300 calorías más diarias en comparación con nuestro consumo de calorías hace 30 años. La mayoría de estas calorías extras proceden de bebidas azucaradas. Estas bebidas proveen entre 10 y 15 por ciento del total de las calorías diarias, tanto en los niños como en los adultos, aunque no proveen ningún valor nutritivo. En la ciudad de Nueva York solamente, aproximadamente 40 por ciento de los niños en las escuelas públicas, y 57 por ciento de los adultos están sobrepeso u obesos. Durante los últimos 30 años, el consumo de las bebidas azucaradas en los Estados Unidos se ha duplicado. “Este es un patrón perturbador y peligroso,” dijo Ortiz.

Félix W. Ortiz, como asambleísta del estado de Nueva York, ha sido un líder en la lucha contra la obesidad y la mala nutrición. En el 2004 fue el primero en presentar un proyecto de ley exigiendo anunciar el contenido calórico en los menús de los restaurantes de comida rápida; el cual fue convertido en ley. En el 2003, creó el Programa de Prevención de Obesidad Infantil del Estado de Nueva York y luchó para ampliar la participación en el programa de Cupones para Alimentos y auspició una ley para facilitar las solicitudes de familias y personas de edad avanzada.

“Tenemos una epidemia de obesidad crónica. Casi uno de cada tres niños en nuestro país está sobrepeso u obeso. Tenemos que hacer todo lo que esté a nuestro alcance para prevenir la obesidad y los aumentantes costos de servicios médicos asociados con esta epidemia”, dijo Ortiz. “Las enfermedades relacionadas con la obesidad les cuestan al estado de Nueva York aproximadamente $8 mil millones al año. El impedir que las personas que reciben cupones para alimentos los usen para comprar bebidas azucaradas, puede ayudarlos a tomar decisiones más saludables. También ayuda a ahorrar dinero en facturas médicas asociadas con la hipertensión u otras enfermedades relacionadas con la obesidad”, dijo Ortiz.

El asambleísta Ortiz felicita al alcalde Bloomberg por promover esta propuesta y por mantener su promesa de poner la salud de los neoyorquinos en su agenda principal.