Estudio sobre obesidad infantil en la ciudad de NY apoya la necesidad de acción por parte del estado

Casi la mitad de los niños en la escuela están sobrepeso
July 8, 2003
Una encuesta publicada hoy por el Departamento de Salud de la Ciudad de Nueva York encontró que 43% de los niños en la escuela elemental están sobrepeso o sufren de obesidad. Esto afirma la información recibida por el asambleísta Félix Ortiz, (Brooklyn), presidente de la Comisión de Trabajo sobre Política de Alimentos, Fincas y Nutrición en seis vistas públicas alrededor del Estado, y apoya sus esfuerzos para prevenir y reducir esta crisis de salud. El mes pasado la Legislatura le dio la aprobación final al proyecto de ley (A.2800-A/S.2045-A) auspiciado por Ortiz, para prevenir la obesidad infantil y ultimadamente las letales consecuencias que causan la obesidad en los adultos como diabetes, enfermedades del corazón y cáncer.

El gobierno federal estima que casi 300,000 muertes cada año están vinculadas con la obesidad, acercándose a las 400,000 muertes anuales causadas por uso del tabaco. Un reciente estudio reveló que un tercio de las muertes por cáncer están vinculadas a problemas de nutrición y obesidad. Otro estudio encontró que uno de cada tres niños nacidos en los Estados Unidos en el año 2000 padecerá de diabetes. Las probabilidades son peores para los niños afroamericanos e hispanos, debido a que casi la mitad de ellos están propensos a desarrollar la enfermedad. El estudio de la obesidad en la ciudad de NY también encontró que la tasa es aun más alta entre los niños minoritarios. Sobre millón y medio de neoyorquinos padecen de diabetes, y los ataques al corazón son la causa principal de muerte entre las mujeres neoyorquinas. La Sociedad Americana del Cáncer estima que el costo directo de la obesidad en Nueva York es de $4.7 billones anuales.

Según Ortiz, "Cualquiera que lee los resultados de estas investigaciones entiende por qué trato de que el gobierno y el público presten atención a la amenaza más costosa que confronta la salud pública en este país. El problema es tan grave en las ciudades al norte del Estado, las comunidades suburbanas y las áreas rurales como lo es en la ciudad de Nueva York. Estos son asuntos de salud serios que no pueden ser ignorados, no sólo por el sufrimiento de los niños sino por sus consecuencias en nuestro sistema de servicios de salud, nuestras escuelas y nuestra futura fuerza trabajadora. La obesidad y la diabetes son problemas demasiado difíciles y persistentes entre los adultos en nuestra sociedad, por lo tanto, nuestro Estado necesita dirigir sus recursos para prevenirlos en la niñez".

El proyecto de ley de Ortiz establecería un programa en el Departamento de Salud del Estado de Nueva York para: desarrollar campañas en los medios de comunicación para promover la nutrición y la actividad física; implantar programas en las escuelas y en la comunidad para mejorar la nutrición y aumentar la actividad física; coordinar estrategias para prevenir la obesidad a través de los programas de nutrición y de recreación provistos por el gobierno; auspiciar conferencias sobre soluciones a la obesidad infantil, proveer adiestramiento a profesionales de la salud; y observar la duración del problema en el Estado.

El asambleísta Ortiz también auspicia un proyecto de ley para: requerir la información sobre calorías, grasas, carbohidratos y sodio en los menús de los restaurantes; requerir cubierta médica para terapia sobre nutrición; y aumentar la calidad y cantidad de la educación física en las escuelas; y recaudar fondos para prevenir la obesidad a través de un pequeño sobrecargo en ciertos alimentos, juegos de video y otros entretenimientos, y en anuncios de televisión dirigidos a los niños.

En seis vistas públicas alrededor del estado, Ortiz escuchó testimonios de numerosos expertos sobre obesidad infantil quienes indicaron que el incremento de obesidad está ligado con el aumento en el consumo de meriendas poco nutritivas, bebidas gaseosas y comidas rápidas, y al aumento de actividades sedentarias como mirar TV y jugar juegos de video, tanto como a la reducción de oportunidades para hacer ejercicios y actividades físicas. En respuesta, los expertos han propuesto cambios al nivel local, estatal y nacional para las escuelas, los programas de nutrición, los programas de salud y educación, los programas de actividades físicas, y en anuncios y etiquetas en los alimentos. Ortiz respondió presentando su legislación.

"Tenemos que actuar ahora para evitar una catástrofe que abrumaría nuestro sistema y recursos de servicios de salud en los años que se aproximan. Tenemos que ayudar a las comunidades locales y a las escuelas a desarrollar programas. Espero que este nuevo estudio persuada al Gobernador para que convierta en ley este proyecto de prevención de obesidad y haga de Nueva York el líder en la lucha contra esta epidemia", dijo Ortiz.