Ortiz pide a la Legislatura proteger las carreteras de Nueva York

August 5, 2003
En la noche del 4 de agosto del 2001 las familias Herrera Peña y la comunidad de Sunset Park, Brooklyn fueron cambiadas para siempre. Como resultado de la acción de un hombre, cuatro vidas inocentes terminaron violentamente y dos familias y su comunidad fueron quebrantadas.

Las familias Herrera Peña perdieron a sus seres queridos cuando el oficial del Departamento de la Policía de NY Joseph Gray decidió pasar doce horas tomando alcohol con algunos de sus compañeros antes de comenzar su jornada y conducir al trabajo. Mientras cruzaba la calle sosteniendo la mano de su hijo Andy de 4 años de edad; caminando al lado de su hermana de 16 años de edad Dilicia Peña, María Herrera, con ocho meses de embarazo, fue atropellada por la mini camioneta del oficial Gray matando a los cuatro. Ricardo, el hijo de María Herrera, nació a través de una operación cesaría pero murió apenas doce horas más tarde.

En memoria de las vidas perdidas esa noche, el parque de juegos localizado en la 3ra Avenida y la Calle 46 cerca de la escena de la tragedia, fue renombrado el Parque Peña Herrera. El mismo servirá de recordatorio constante a la comunidad y a aquellos que paseen por el lugar de las incalculables consecuencias que pueden causar el conducir bajo la influencia del alcohol. Hoy a las 10 a.m. celebraremos en el parque una dedicatoria y una conferencia de prensa.

"El acto insensible del oficial Gray dejará por siempre una cicatriz imborrable en estas familias y en la comunidad de Sunset Park. Tragedias como ésta ocurren con demasiada frecuencia en nuestras comunidades y debemos tomar las medidas necesarias para terminar con esta absurda pérdida de vidas inocentes. Desearía poder cambiar el pasado y traer de regreso a esta joven familia, pero lo único que puedo hacer es luchar para asegurar que nadie más sufra el dolor sufrido por ellos", dijo Ortiz.

A raíz de esta tragedia el asambleísta Ortiz ha luchado incansablemente para sacar a los conductores ebrios de las carreteras de Nueva York, presentando varias legislaciones dirigidas a eliminar eventos como los ocurridos en su distrito. Ortiz presentó un extenso plan de 7 pasos que aumentaría las multas existentes por conducir en estado de embriaguez (DWI), crearía nuevas categorías de crímenes relacionados al DWI y empoderaría a los fiscales con nuevos recursos para mantener a los criminales violentos fuera de las calles. El asambleísta Ortiz también presentó la legislación (A.8620) para reducir de .08 a .06 el nivel de alcohol en la sangre (B.A.C.) requerido para hacer un arresto, y el proyecto de ley (A.5686) para aumentar las sentencias mínimas mandatorias por conducir bajo la influencia del alcohol.

El Asambleísta también presentó un proyecto de ley que detendría a los conductores ebrios antes que terminen con otra vida. El proyecto A.3054 de la Asamblea requerirá la instalación de mecanismos de seguridad en la ignición de todos los vehículos que se vendan en el país. El mecanismo medirá el nivel de alcohol en la sangre de un individuo antes de que pueda poner el vehículo en marcha. Si el nivel sobrepasa el límite legal, el mecanismo inmovilizará el vehículo. Ortiz le pide a sus colegas en la Asamblea y el Senado estatal que apoyen estas vitales medidas legislativas y para proteger la vida de todos los neoyorquinos.

"Ya no podemos tolerar más accidentes como estos en nuestras comunidades. Los conductores deben saber que están cometiendo un acto criminal cuando deciden conducir bajo la influencia del alcohol o las drogas, y deben ser y serán procesados tan agresivamente como a cualquier otro criminal violento", concluyó Ortiz.