Proceso electoral vigente evita que hispanos y otras minorías obtengan puestos más altos según informe reciente titulado Color of Money sobre el financiamiento de las campañas electorales

January 14, 2004
El asambleísta Félix W. Ortiz (D-51), quien por años ha venido abogando por elecciones limpias, está impulsando una reforma para el financiamiento de las campañas electorales. El asambleísta Ortiz ha estado al frente de su legislación "Dinero Limpio, Elecciones Limpias" desde que la presentó en 1997. El informe "Color of Money" muestra que los hispanos y otras comunidades minoritarias quedan rezagados cuando la mayoría de las contribuciones para campañas electorales provienen de vecindarios ricos donde predominan los blancos. Como resultado, las necesidades de los donantes son satisfechas mientras se ignoran las necesidades de los vecindarios pobres y minoritarios, especialmente la educación, los servicios médicos y el medio ambiente. "Muchos ciudadanos están molestos y frustrados por este sistema y han iniciado un movimiento en apoyo a la reforma del financiamiento de las campañas electorales", expresó Ortiz.

Además, las personas que residen en estas comunidades y vecindarios pobres confrontan muchos obstáculos cuando eligen postularse para puestos políticos de alto rango. El asambleísta Ortiz tiene una perspectiva única sobre las dificultades que confrontan los candidatos que no cuentan con los fondos necesarios para organizar una campaña política competitiva. Cuando Ortiz inició su propia campaña local, tuvo que ir de puerta en puerta recaudando $1 de aquellos en su comunidad que apoyaban su carrera política para la Asamblea del Estado de NY. Ortiz ha trabajado arduamente para facilitarles el proceso a otros candidatos, especialmente a hispanos y otros grupos minoritarios, así como a grupos caucásicos que no cuentan con suficiente representación. Estos grupos confrontan desventajas bajo el proceso electoral vigente porque no pueden competir económicamente contra candidatos que cuentan con sus propias fortunas o con las contribuciones de "empresas grandes".

La legislación propuesta le otorgaría una cantidad fija y equitativa de financiamiento público a los candidatos que voluntariamente acuerden limitar sus gastos de campaña, y recaudar una contribución mínima de $5 de los votantes inscritos en sus distritos electorales. Este proyecto de ley también requerirá informes más frecuentes sobre las contribuciones de campañas.

El asambleísta Ortiz señaló que, "la reforma del financiamiento de campañas electorales ha sido un asunto de gran preocupación. Muchos ciudadanos sienten que el sistema actual menoscaba el significado de lo que el una democracia e influye negativamente en el proceso político". El proceso electoral no sólo evita que los hispanos y otros grupos minoritarios sean escuchados, sino que evita que los grupos minoritarios que desean alcanzar puestos oficiales más altos puedan lograrlo. Actualmente, Arizona, Maine, Carolina del Norte, Nuevo México, y Vermont han implantado la ley "Dinero Limpio, Elecciones Limpias". Ya es hora de que Nueva York tome las medidas necesarias para resolver este asunto.